Almanaque del Hockey-Patín Chileno (16): Red Star

Año de formación de la rama: 1960

Apodos: Los del Red, Los de Villa Macul, Los de la Estrella Roja

Temporadas en competencias federadas: desde 1968, ha participado en 41 temporadas.

Referentes históricos: Raúl Gutiérrez, Herminio Gutiérrez, Luis Balmaceda, José Manuel Balmaceda, Oscar Ubilla, Ricardo Ubilla, Fernando Núñez, Santiago Tapia, Jorge San Juan, Luis Belmar, Daniel Gutiérrez, Álvaro Gutiérrez, Pablo Bravo, Mauricio Magnere, Milton Magnere, Cristián Peralta, Pablo Barros, Daniel Barros, Anthony Pereira, Robert Pereira y Alejandro Sepúlveda. En damas, Gabriela Lira, Tamara Solís, Isidora Bais, Nataly Oliver, Nicole García y Denisse Hermosilla.

El representativo de la calle 11 –hoy calle Mariano Latorre- en la competencia de hockey de la Villa Macul. Arriba, Pedro Letelier y Octavio Mirandaag. Abajo: Octavio Infante, Antonio Toral y Héctor Coppa.

Heroicos comienzos. El derrotero de la institución de la estrella roja está, íntimamente, ligado a la Villa Macul que se había conformado en 1957 al levantarse un complejo habitacional –con 1.360 viviendas- en el sector sur de lo que era la comuna de Ñuñoa. Residentes iniciales fueron, en su mayoría, afiliados a la Caja de Empleados Particulares que tuvieron en esas nuevas casas el lugar ideal para vivir junto a sus familias.

Buscando el crecimiento de la Villa los vecinos muy pronto comenzaron a agruparse en organizaciones sociales y deportivas para fomentar el bien común de sus habitantes. De esta manera, y a instancias de muchos de los hijos de esos nuevos vecinos y cuyas edades fluctuaban entre los 8 y 14 años, se conformó el 1 de mayo de 1958 el club Red Star. De forma inicial, se trató de un club de fútbol para muy pronto agregar las ramas de basquetbol y de hockey-patín, en 1960.

Sobre por qué la disciplina de los patines y chuecas pasó a integrar a la nóvel institución se debió a exhibiciones que

Raúl Gutiérrez, referente histórico que hasta hoy sigue colaborando en el devenir de Red Star.

realizaron en las calles de la Villa los equipos de Universidad de Chile y Estrella de Sevilla, que era del sector Independencia. De esta manera, se contagió a un grupo de mozalbetes, que se entretenía en usar los nunca bien ponderados patines Huinchester, para aventurarse en aquella disciplina.

Tal como era la dinámica en la Villa, cada calle tenía su representativo para competir en el torneo interno. ¿La cancha? Era el mismo escenario donde se había iniciado la actividad en el sector norte de la capital, en Peñaflor o en San Miguel, vale decir la calle.

Esa competencia interna se fortaleció aún más con la formación de más clubes deportivos en el sector -como el CDS Villa Macul, Sparta, Memphis, Halcones, Auca, Brasilia, Flamenco y Grupo 9-, algunos de los cuales también tuvieron su equipo de hockey.

En los años 70 Red Star se caracterizó por ser un férreo rival al que costaba vencer.

Formalización. La disputa del Mundial de hockey-patín en el gimnasio Nataniel, en abril de 1962, fortaleció el entusiasmo de los jóvenes maculinos. Eso fue el atenuante para aventurarse en competencias mayores, afiliándose a la Asociación Universidad de Chile para comenzar a intervenir en su competencia en 1963.

Santiago Tapia, emblema goleador del club en los años 70.

De esta manera, Red Star se midió con los equipos pertenecientes a las facultades de la Casa de Bello –como Ingeniería, Dental, Pedagógico y Chunchito- además de otros conjuntos invitados como el Estrella de Sevilla y Mecanizados, que estaba conformado por soldados y suboficiales del Ejército que practicaban hockey desde antes de ingresar a la guarnición.

También, por el hecho de formar parte de la Asociación de la U, el cuadro de Villa Macul también intervino en el Torneo Inter-Asociaciones donde enfrentó a Ceatoleí y Cruz Azul, de la Asociación Universidad Católica; y a Stadio Italiano, que representaba al sector oriente de la capital.

Ahora bien, al no poder contar con cancha propia y las dificultades por contar con implementación fue creando una mística especial en Red Star. La mística de la superación y no cejar en el empeño, matizado todo por la pertenencia al barrio. Pero también le granjeó apoyos de otras instituciones, como Thomas Bata que le colaboró con equipaciones para los jugadores maculinos.

A través de los años, como en esta postal de 1982 junto a los mundialistas de Barcelos, la mística de Red Star se fundamenta en el sentimiento de pertenencia al barrio de Villa Macul.

El mencionado entusiasmo en Red Star fue a la par del crecimiento de sus hockistas, toda vez que los mismos niños

Uno de los símbolos de Red Star

que dieron forma a la institución permitieron, en los años 70, la conformación del equipo Adulto. Era la época en que se daba la situación en que, al no contar aún con su propio campo de juego para poder realizar prácticas durante la semana, los mejores rendimientos del representativo se anotaban a partir del segundo semestre, cuando

Diseño estrenado en el pasado Mundialito de Bancaria.

ya habían tomado el training porque, de forma literal, cada partido que disputaban era, a la vez, un entrenamiento. Se trataba de los días en que Red Star oficiaba de local en la cancha de Audax Italiano, ahí en calle Tocornal.

Ahora bien, tras los sucesos de septiembre de 1973 no faltó quien sugiriera que la institución cambiara de nombre, por aquello del Red Star. Es que, a juicio de los que daban esos consejos, trasuntaba ideas contrarias al régimen por aquello de “red”, que traducido del inglés es “rojo”… el color que, según los jerarcas en esos años, identificaba a los opositores. Sin embargo, el presidente de la institución, Luis Balmaceda, no aceptó tal propuesta por lo que, para evitar molestias, el club abandonó la Asociación Universidad de Chile –vale recordar que durante la dictadura, la Casa de Estudios fue intervenida en todos sus estamentos incluyendo el deportivo- para afiliarse a la Asociación Santiago… donde nunca se tocó el tema aquel.

Desde 1983 la cancha en la plaza Guatemala ha sido importante sede para citas hockística son sólo del Red sino que de todo el hockey chileno.

Casa propia. Paralelamente, los integrantes del equipo Adulto –a través de su referente Raúl Gutiérrez- se fueron involucrando poco a poco en las actividades de la Junta de Vecinos de la Villa Macul. Ese compromiso fue lo que

Uniforme de Red Star temporada 1983.

pavimentó la realización del máximo sueño de los del Red: levantar su propia cancha en un sector de la plaza Guatemala, con vista a calle Arturo Gonzálvez –lo que era la Calle 2 cuando se levantó la Villa- esquina Poeta Augusto Winter –la Calle 16-.

El equipo adulto de Red Star en los años 70. Arriba, de izq a der: Raúl Gutiérrez, Luis Balmaceda y Herminio Gutiérrez. Abajo: Ricardo Ubilla, Pedro Sepúlveda y José Manuel Balmeceda.

De esta manera, y siempre a través de la Junta, se presentó un proyecto a la Digeder que permitió financiar las baldosas de la cancha. El resto de la ornamentación –vale decir construcción de las galerías, barandas de la cancha, arcos y camarines- corrió por cuenta del compromiso de padres y apoderados de la institución. De esta manera, a partir del segundo semestre de 1983 Red Star pudo decir que tenía casa propia.

Una cancha que también sirvió para todo el hockey chileno, ya que a partir de esos momentos fue en varias instancias sede de Torneos Nacionales –sobre todo, de categorías infantiles- además de cuadrangulares internacionales con la asistencia de equipos sanjuaninos y mendocinos. La cima se alcanzó en 2012 cuando se concretó el techado del embaldosado.

¿Algo más? A fines de los 80 todo ese acervo permitió la aventura de conformar la Asociación propia, llamada Asociación Macul que incluyó en sus filas –además, obviamente, del Red- al equipo de hockey del Instituto Aspro, la rama de patinaje artístico de Red Star y los clubes de patín-carrera Colo Colo, Axel Purranque y Savory.

Agonía y éxtasis. Lamentablemente, todos esos éxitos no sirvieron de mucho cuando en 1997 el club se declaró en receso. La razón pasó porque los clubes universitarios ofrecieron becas, sobre todo, a los mejores valores del club lo que conspiró en contra de su continuidad. Ayudó, de mala manera, a esa emigración la mala administración que tenía por esos días la institución.

Debió pasar una década para que Red Star comenzara a resurgir. Todo partió por la acción del ex seleccionado nacional y arquero formado en el representativo de la estrella roja. Cristián Peralta. El portero, avalado por un interesante proceso formativo que encabezaba en el colegio Alcántara, se acercó a la dirigencia del club y de la Junta de Vecinos para reactivar a la institución.

Obteniendo, incluso, el apoyo de los hinchas tradicionales del Red, Peralta fue rearmando los planteles no sólo convocando a sus alumnos del Alcántara sino que también con niños que eran de la Villa. Con ello, Red Star volvió al primer plano bajo la denominación Alcántara-Red Star. logrando en el período 2007-2010 disputar los primeros lugares en las categorías infantiles en las que intervino.

Raúl Gutiérrez desde siempre se ha preocupado que el legado de Red Star se mantenga, a través de la difusión del hockey en el barrio.

En 2010 tomó el testimonio Daniel Gutiérrez, hijo de Raúl, quien en conjunto con José Luis Ruiz -que trabajaba en su labor de profesor de Educación Física en el colegio Vilanova- continuaron el proceso conformando con alumnos de los colegios Pedro de Valdivia-Peñalolén, Salesianos, Los Andes, Country Day, Providencia y San Pablo Misionero.

Uno de los últimos diseños del equipo, con predominio tricolor.

El ya contar, nuevamente, con elencos propios –con muy poca experiencia ante representativos que llevaban años en aquellas competencias- posibilitó, para cumplir con la reglamentación, la formación del Primer Equipo liderado por Andrés Cannistra.

Fundamental en ese reinicio fue el apoyo de los padres y apoderados, nuevamente, que comprendieron que los resultados deportivos no llegarían de forma inmediata. De esta manera, fueron surgiendo nuevas figuras como Emiliano Bravo, Diego Ramírez, Francisco Alias y Miguel Ángel Lira. También Javier Álvarez, Agustín Troncoso más los hermanos Martín y Simón Rodríguez, quienes integran el representativo mayor que hoy compite en la Liga de Honor.

Entre medio, se dio la situación del New Red Star. En simples palabras, esa coyuntura –que molestó sobremanera a los históricos del Red- se dio a mediados de la presente década cuando el directorio del club no se cobijó bajo la normativa de las modificaciones de la Ley del Deporte, que se debían cumplir para poder competir en torneos federados. Para evitar que los jugadores del club emigraran a otras instituciones –tal como ocurrió a fines de los años 90- un grupo de apoderados realizó los correspondientes trámites para crear otro club, con su respectiva personalidad jurídica, que mantuvo la potestad maculina en sus planteles. Tras la molestia inicial, mencionada unas líneas más arriba, las posiciones se acercaron y hoy el representativo es reconocido como siempre ha sido, vale decir Red Star.

Katherine Quezada ya lleva tres temporadas fortaleciendo los equipos infantiles de Red Star, base de lo que hoy es el club de Villa Macul.

Organizadas proyecciones. Como siempre ha sido su derrotero, todo lo que hace Red Star a nivel institucional lo concreta manteniendo el bajo perfil. De esta manera, en lo deportivo ya se cumplen cuatro años de un interesante proceso que ha permitido el fortalecimiento de los equipos infantiles, liderados por la directora técnica Katherine

Uniforme utilizado en la Liga de Honor 2018.

Quezada. Esa importante base ha permitido la conformación de elencos –con la dirección, a su vez, de Alejandro Sepúlveda y Felipe Barrientos- que pelean los lugares de privilegio en los torneos de la Liga, También, ha fortalecido todo ese acervo la asistencia, ya constante, a certámenes internacionales como el Mundialito de Bancaria.

Además, la conformación del equipo Adulto Femenino –con Gabriela Lira como máxima referente y dirigido técnicamente por Adrián Mallea- por un lado permitió la llegada de más niñas a los cuadros infantiles; y por el otro, la paulatina consolidación de un conjunto que en el mediano plazo quiere apuntalar a las potencias de las categoría como Sagu y Universidad Católica.

Finalmente, en lo institucional ya está en marcha la conformación del siguiente eslabón: la construcción de una nueva cancha, que se unirá al feudo de calle Arturo Gonzálvez que, además del embaldosado principal cuenta con otro campo alternativo.

Todo eso, gracias a la mística del Red que ya cumple 60 años donde se conjugan los aires de los nuevos dirigentes con el aporte de los históricos –los “viejos estandartes” como los define Daniel Gutiérrez-.

El plantel femenino que desde 2019 compite en la Liga de Honor. Arriba, de izq a der, Nataly Oliver, Monserrat Gallardo y Gabriela Lira. Abajo, Alejandra Méndez, Isidora Bais, Tamara Solís y Denisse Hermosilla.

Un comentario sobre «Almanaque del Hockey-Patín Chileno (16): Red Star»

  1. Dentro de los referentes hay que nombrar a Fabian Rubio, Jose Escobar, Luis Cucho Balmaceda, quienes junto a los hermanos Pereira y Barros formaron la nueva camada de los años 80.

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