Almanaque del Hockey-Patín Chileno (17): Huachipato de Talcahuano

Fecha de formación de la rama: 8 de julio de 1963

Apodos: Los Acereros, Los Siderúrgicos, Los Usineros, Huachipatenses

Palmarés: Campeón nacional en 1975. También, campeón nacional en categorías juveniles e infantiles.

Participaciones internacionales: Un Sudamericano de Clubes 1997, en Talcahuano. También, su club seccional Lamiplanch disputó el torneo subcontinental de 1989, en Buenos Aires.

Referentes históricos: Jorge Barreda, José Barreda, Jorge Leal, Mario Díaz, Carlos Pacheco, René Field, Sergio Jara, Manuel Llorens, Iván Rodríguez, Luis Moraga, Tristán Tapia, Ricardo Tapia, Eduardo Tapia, Eddie Lagos, Eduardo Rivera, Luis Iturra, Maximiliano Moraga, Santiago Olate, Richard Urrutia, Charles Urrutia, Ricardo Vidal, Octavio Ríos, Ricardo Salazar, Manuel Arias, Alfredo Riquelme, Héctor Concha, Juan Rodríguez, Carlos Sepúlveda, Carlos Alegría, Jorge Flores, Luis Coloma, Jaime Coloma, Gabriel Chamorro, Eduardo Cleveland, Miguel Valderrama, Miguel Ábrigo, Javier López, Juan Paredes, Daniel Díaz, Rodrigo Vidal, Camilo Andrades, Juan Carlos Toledo, Benjamín Riffo, Benjamín Franz, Mario Herrera, José Alarcón, Waldo Sepúlveda, Ricardo Victoriano, Sótero Riquelme y Santiago Pereira. En damas, Alexa Tapia, Fernanda Tapia, Denisse Hermosilla y María José Contreras.

El título obtenido en 1975 en el Nacional Adulto, más lo logrado en el Nacional Juvenil, terminaron por reafirmar a Huachipato como potencia del hockey nacional.

Acereros ancestrales. La tradición indica que los comienzos deportivos del representativo acerero se concentran a mediados de la década de los 40, con los obreros y operarios que llegaron a trabajar a la planta en Talcahuano. Un

La clásica camiseta de Huachipato.

gran porcentaje de esos empleados –como los que llegaron desde el Norte Grande, tras la extinción de las antañas oficinas salitreras- protagonizaban, en sus ratos libres, algunas actividades deportivas, Obviamente, el mayor rating lo tenía la clásica pichanga donde hubiera espacio para chutear una pelota.

Algo similar, en proporción reducida, se produjo con el hockey en los comienzos de la década de los 50 al contar entre esos primeros cultores a los hermanos José y Jorge Barreda, padres del hockey en los márgenes del Bío Bío y que, tras experiencias en la competencia santiaguina alineando en Universidad Católica, habían retornado a su zona. Ambos junto a Jorge Leal, Mario Díaz, Carlos Pacheco y René Field conformaron el primer equipo de Huachipato que disputaba partidos que se organizaban en la zona.

Ayudó en aquella difusión lo que realizaban los clubes penquistas Lord Cochrane y Universitario al protagonizar exhibiciones en Talcahuano, Lota y otras localidades vecinas.

Los hermanos Jorge y José Barreda, primeros referentes del hockey en Huachipato.

De esta manera, ya en 1953 se apreciaba en la zona una competencia organizada con la participación de los representativos de Fernández Vial, Bancario, Lord Cochrane y Universitario de Concepción, estandartes de la ciudad de Concepción; más Huachipato y Cóndor de Talcahuano, este último definido como un elenco de “puro pueblo” integrado por pescadores de la zona.

La consolidación para el nóvel elenco siderúrgico llegó al año siguiente, cuando se constituyó de manera formal el Club Deportivo Huachipato, que estableció –en carácter retroactivo- como fecha de fundación el primer “partido formal de fútbol” disputado por los trabajadores de la usina el 7 de junio de 1947.

En aquellos primeros eslabones en la historia del hockey acerero se registró la afiliación a la Asociación Concepción, jugándose los campeonatos oficiales en el gimnasio del club Lord Cochrane donde se disputaba la supremacía con el representativo de Fernández Vial.

Paralelamente, se recibía la visita de elencos capitalinos como Ferrobádminton, a los que se enfrentaba en cuadrangulares de fin de semana. Y también se viajaba a Santiago, como ocurrió en 1959 cuando la delegación huachipatense enfrentó en Quinta Normal a los clubes Guadalupe de México y Corinthians de Plaza Bogotá, presentando en sociedad a su arquero Sergio Jara más sus atacantes Manuel Llorens e Iván Rodríguez.

La cantera ha sido fundamental desde los inicios del club. Aquí, el plantel infantil de 1963 luciendo el primer uniforme de Huachipato. Arriba, de izq a der, Marcos Lara, Juan Carlos Magdalena, Ricardo Salazar, Pedro Castillo y Daniel Aravena. Abajo, Ricardo Vidal, Jaime Field, Eduardo Tapia, Tristán Tapia y Carlos Sepúlveda.

La mano de Reyes. Si bien el equipo adulto lograba hacerse un nombre en la escena nacional, surgió la intención de comenzar a difundir este deporte entre los nuños para fortalecer las bases de la rama. De esta manera, los directivos Sergio Pérez y Renato Orellana le entregaron a Tristán Tapia Rojas la labor de organizar la naciente rama.

Tristán Tapia Rojas, el padre del hockey de Huachipato.

No fue antojadiza aquella designación, toda vez que Tristán Tapia, nortino de nacimiento, se había entusiasmado con los patines y chuecas tras presenciar algunos partidos en la Plaza Independencia de Santiago. “Me gustó por la rapidez y las condiciones especiales que deben reunir sus cultores. Desde entonces no me desligué de él” recordó algunas décadas después. Había sido él también quien había fomentado el hecho que los primeros cultores salieran a jugar más allá de las calles del sector Las Higueras, marco de los primeros chuecazos de la usina.

Con toda esa experiencia más el apoyo en el fomento deportivo que nacía desde la directiva central de la empresa dependiente de la CAP, Tristán Tapia encontró en René Field el perfecto aliado para comenzar a darle una forma definitiva al representativo hockístico de la usina. Ambos planificaron y evaluaron alternativas para encontrar la mano correcta que debía guiar el desarrollo del equipo. Así tomaron contacto con Elías Reyes, el entrenador español que había modernizado el hockey nacional con sus aportes en Universidad Católica y en la Selección Nacional –reflejado en el título sudamericano de 1954 y el quinto puesto en el Mundial de Barcelona, al año siguiente-.

El primer escudo del Club Deportivo Huachipato. En 1967 fue reemplazado por el actual.

En Talcahuano, el técnico hispano encontró un escenario ideal a su trabajo: una empresa que apoyaba, incondicionalmente, con presupuesto e implementación a la rama, dirigentes conscientes de su estricta labor y una cincuentena de niños y adolescentes dispuestos a recibir enseñanzas e instrucciones en la cancha de básquetbol que los vecinos de la Población Las Higueras habían levantado en un sector del barrio.

Los resultados se fueron dando de a poco, gracias a una interesante competencia interna compuesta por los equipos seccionales de la empresa, lo que fue fortaleciendo uno de los sellos indelebles que tenían los equipos usineros, el de la identificación con su camiseta.

Toda esa base permitió el gran salto: el 8 de julio de 1963 se fundó la Asociación de hockey acerera. Cumpliendo los reglamentos de la Federación, fueron tres clubes los que constituyeron la nueva agrupación. A saber, Unión Maestranza, Lamiplanch y Eléctrico. Lo mejor es que por esos días la empresa Huachipato había entregado los campos deportivos en Las Higueras, que incluyó una cancha oficial para el hockey.

Con ese nuevo escenario, Elías Reyes dejó Talcahuano con la labor cumplida. Su legado, sin embargo, se comenzó a manifestar en el debut de Huachipato en el Torneo Nacional en octubre de 1963. Había nacido un nuevo vivero para la actividad.

Los títulos en juveniles e infantiles reafirmaron la cantera siderúrgica en los años 70.
Unión Maestranza fue uno de los tres clubes seccionales que formaron la Asociación Huachipato. En la foto, Armando Popa, uno de sus jóvenes jugadores.

Colores propios. Inicialmente, el uniforme del club Huachipatoque en mapudungún significa “trampa para cazar patos”– constaba de camiseta roja, pantalones azules y medias blancas; vale decir, una indumentaria similar a la de la

Selección Nacional. Como alternativa se contaba con un diseño de camiseta con listados negros y grises, colores que simbolizaban al carbón y al hierro, materias primas del acero.

La insignia, en tanto, incluía el nombre de la institución más los cinco anillos olímpicos para remarcar el espíritu deportivo que inundaba en la empresa siderúrgica. En una versión más reducida, sobre fondo blanco se leía la sigla C.D.H.

Acero Sur, uno de los clubes seccionales de Huachipato.

Todo cambió en 1967, cuando el equipo de fútbol debutó en Primera División se debió realizar el cambio de diseño, toda vez que la reglamentación le impedía lucir igual que la Roja. Cuenta la leyenda que fue el dirigente Salo San Miguel, seguidor del Inter de Milán, quien sugirió al que es hasta hoy el uniforme clásico de los acereros, la camiseta negriazul.

Esa variación en el vestuario se difundió por todas las ramas, como también el nuevo escudo en el que destaca una rodela de fondo blanco con tres astroides de colores amarillo, rojo y azul que simbolizan las etapas por las que pasa el acero en la usina antes de constituirse como tal. Vale decir, el carbón incandescente (amarillo), el mineral ferroso (rojo) y el acero y hierro (azul). Este emblema tomó como modelo el logo del equipo de fútbol americano Pittsburgh Steelers. Y ambos escudos están basados en un antiguo logotipo de la US Steel. que es reconocida mundialmente.

Asomo de potencia. La entrada a las competencias nacionales comenzó a cimentar el nombre de los siderúrgicos como potencia de la actividad, a la par de los representativos santiaguinos y viñamarinos. De hecho, se hizo notar en su debut en el torneo de 1963 destacándosele el aporte de “varios elementos jóvenes” como el portero Sergio Jara,

Eléctrico, otro de los fundadores de la Asociación.

que muy pronto comenzó a ser convocado a los entrenamientos de la Selección Nacional.

Todo se reafirmó con el cuarto puesto en la Copa Chile de 1966 -escoltando a Santiago, UTE y Universidad de Chile- en la que despuntaron Luis Moraga, Tristán Tapia Farías, Eddie Lagos, Eduardo Rivera y Luis Iturra.

Al año siguiente, en el Nacional de Viña, se redactó del conjunto de Talcahuano que era “disciplinado y de buena técnica” y que había exhibido “mucho amor propio, buena técnica y velocidad”.

Pero no sólo a nivel adulto se hacían notar los sureños, porque sus equipos bases denotaban que el proceso iniciado en 1960 con Elías Reyes comenzaba a ser muy fructífero. Es más, todo eso fue aval para que Huachipato fuera designado organizador del primer Nacional Infantil –jugadores hasta 15 años de edad-, a disputarse en la cancha de Las Higueras en 1966.  Sin embargo, fue el

Eduardo Tapía, el gran referente del hockey acerero.

representativo de Las Condes –con unos adolescentes que llegarían a la primera escena, como Sandro Zolezzi y Humberto Mazzarelli, dirigidos por Eugenio Silva- el que se llevó el título tras vencer al anfitrión por 5-2.

Fue el elenco juvenil el que inició el derrotero triunfal con el trofeo obtenido en el Nacional de 1967, donde se elogió su desempeño en la cancha de Ferroviarios destacando su disciplina estratégica. Aquel plantel fue dirigido por René Field y conformado por Genaro Pino, Leopoldo Balboa, Marcos Lara, Héctor Riquelme, Oscar Meyer, Alfonso Riquelme, Octavio Ríos, Jaime Field, Tomás Benavides y Luis Iturra, goleador del certamen con 24 tantos-, de quien se destacó “su excelente patinaje”.

Todo eso sólo era consecuencia del nivel que los representativos del acero tenían gracias a su competencia interna que comprendía a los llamados clubes seccionales de la empresa, como Eléctrico y Lamiplanch. Fundamentalmente, esos equipos estaban conformados por los hijos de quienes laboraban en la usina.

Un salto superlativo se encarnó en 1968 cuando la Asociación Huachipato acordó con su par de Concepción, a través de sus respectivos presidentes José Campos y Pedro Morales, fusionar sus competencias para tener un solo campeonato naciendo el Torneo Regional Sur. Con partidos programados en las tardes de los sábado en el gimnasio del club Lord Cochrane, se enfrentaban –por el lado penquista- la institución lorense, Fernández Vial y Universitario con los acereros Lamiplanch, Deportivo Obras, Unión Maestranza y Eléctrico.

Huachipato, campeón nacional 1975, el máximo hito en la historia del hockey de la usina. Arriba, de izq a der, Alejandro Concha, Juan Rodríguez, Carlos Sepúlveda, Carlos Alegría y Jorge Flores. Abajo: Ricardo Tapia, Charles Urrutia, Tristán Tapia, John Richard Urrutia y Eduardo Tapia.

Acero fuerte. Lo esbozado en aquellos años terminó por reafirmar a Huachipato como una cantera para el hockey nacional, gracias a su título juvenil en el Nacional de 1968 disputado en Las Higueras, relegando a Santiago, Universidad de Chile y Concepción a puestos secundarios.

La primera camiseta del club era similar al de la Selección Nacional.

Un año después se unió la primera corona en Infantiles, en el certamen disputado en la cancha del León Prado donde resaltó un mozalbete de nombre Eduardo Tapia, el hijo menor de Tristán Tapia Rojas. En aquella oportunidad, el cuadro usinero dejó en el segundo lugar a Viña del Mar; y en el tercero, a Santiago. Simbólicamente, las tres aristas canteranas del hockey nacional que se reafirmaban a partir de ese momento.

Los años siguientes, siempre a nivel nacional, también apreciaron que los representativos acereros se ubicaran en los podios. En Infantiles, campeones en 1970 y 1971, además de subcampeones en 1972 y 1974. En juveniles, campeones en 1970 y subcampeones en 1969 y 1971. Y en Adultos, terceros en 1970 y semifinalistas en 1972.

Se agregó en mayo de 1973 una gira, en bus, por San Juan y Santos, en Brasil. La delegación estaba encabezada por Tristán Tapia padre e integrada por sus hijos Tristán, Ricardo y Eduardo más Ricardo Salazar, Charles Urrutia, Ricardo Vidal, Eddio Lagos, Santiago Olate, Manuel Arias y Alfredo Riquelme. Más allá de los resultados obtenidos, ese periplo es recordado por la inquietud que hubo en el club cuando llegaron noticias desde Brasil de que se había desbarrancado un transporte con una delegación deportiva. Por fortuna, no era el grupo de Huachipato el que estuvo involucrado en ese

Mantegral, otro de los tradicionales elencos seccionales usineros.

lamentable accidente.

Con todo ese derrotero, 1975 fue el año de la coronación. Porque en la cancha del León Prado, otra vez, el cuadro del acero se llevó los torneos nacionales de Juveniles y Adultos.

El primero de aquellos certámenes, realizado entre el 17 y 21 de septiembre, es considerado el mejor Nacional Juvenil disputado por la constelación de potenciales astros que se dieron cita en el rectángulo sanmiguelino. Lo que la prensa denominó como “una generación excelente para nuestro futuro hockístico…”. A saber, Rodrigo Bendeck, de Universidad Católica; Mauricio Dinningham, Emilio Marsano y Cristian Herrera, de Las Condes; Mauricio Sabotier, René Muñoz, Hernán Daza y Julio Villarreal, de San Miguel; Jorge Miranda, de Santiago; Luis Alfaro, de UTE; Jaime Zúñiga, Miguel Rojas, Osvaldo Rodríguez y Carlos Suez, de Viña del Mar; y Eduardo Cleveland, de Concepción.

Entre todo ellos, Huachipato se impuso en una definición infartante por Goal Average –división entre los goles marcados con los goles recibidos- a San Miguel y las Condes. Un plantel del que se anotó que era fiel representante

El primer diseño de la clásica negriazul, de 1967.

de la Escuela del Bío Bío, vale decir tecnicismo en la administración de la bocha, recio físico y disparo de distancia. También, se destacó su “excelente aplicación y realización en los sistemas. Y un arma punzante y liquidadora como es su contragolpe”. Equipo donde despuntó Luis Coloma –de la misma cuerda hockística de Eduardo Tapia, y quien el último partido ante Viña del Mar lo jugó soportando un ataque a la vesícula- y que completaron José Valenzuela, Julio Toro, Gabriel Chamorro, Patricio Cárdenas, Jorge Jiménez, Mario Molina, Guido Hormazábal, Ricardo Aguayo y Carlos Moffett.

Posteriormente, entre el 30 de octubre y 2 de noviembre en la cita máxima, Huachipato protagonizó la primera final provinciana en la historia de estos importantes campeonatos al superar a Viña del Mar por 4-2. Previamente, había desbancado a Las Condes (9-7), Universidad Católica (8-3) y San Miguel (5-2).

Si bien no era un juego vistoso el que mostraron los de la camiseta negriazul, era muy estratégico. Sobre todo cuando no disponía de la bocha, oportunidad en que sus jugadores se aplicaban en su pequeño Cuadrado esperando el momento del zarpazo.

Con Eduardo Tapia marcando la diferencia, el plantel se completó con sus hermanos Tristán y Ricardo Tapia más Héctor Concha, Charles y Richard Urrutia, Juan Rodríguez, Carlos Sepúlveda, Carlos Alegría y Jorge Flores.

Cambios. En la siguiente temporada se mantuvo la tendencia de ver a Huachipato reafirmando su condición de potencia en el medio nacional al anotar los subcampeonatos en los Nacionales Adulto, Juvenil y Segunda Infantil; más el título en Infantil.

Luis Coloma, también símbolo del hockey usinero.

Sin embargo, en 1978 en la cita mayor disputada en el Stadio Italiano el representativo usinero ni siquiera clasificó a las Semifinales, lo que fue considerado como “una baja inexplicable” del torneo. Sólo se rescató a su portero Miguel Valderrama, designado como la revelación en la cita.

Sin embargo, en las categorías juveniles e infantiles se continuaba mostrando nuevos valores como Javier López. O Juan Paredes, que fue nominado en la Selección Nacional Juvenil que disputó el primer Sudamericano de la categoría en mayo de |979 en el Patinódromo del Parque O’ Higgins.

Con el advenimiento de la década de los 80, Huachipato fue el que mantuvo viva la actividad en el sur, toda vez que en Concepción sus clubes ya no registraban movimientos. Y, a pesar del legado que podía mostrar, comenzaba solapadamente un fenómeno que sacudiría en los años venideros las bases de la institución.

“Los niños aprenden y cuando son jóvenes se van. Pienso que los dirigentes deberían preocuparse de esta situación que tanto amarga a mi viejo cuando vamos a Higueras y se encuentra con tan poca actividad” avisaba, en 1984, Ricardo Tapia y el sentimiento que tenía su padre, don Tristán, al apreciar que ya no

Lamiplanch, disputó el Sudamericano de Clubes en 1989.

había la masividad con que se podía vanagloriar el hockey huachipatense en años anteriores. Ya no había presencia masiva de los hijos de los operarios de la usina, por lo que la rama tuvo que abrirse más allá de los límites de Las Higueras para mantener vivas a las divisiones inferiores.

De forma paralela, el Primer Equipo se aventuró en participar en el Torneo Metropolitano en 1993 y 1994, viajando a la capital cada dos semanas para enfrentar sus compromisos. Fue ésa la opción para que destacara Daniel Díaz, quien llamó la atención del cuerpo técnico de la Selección Nacional que se preparaba para el Mundial B que se disputaría en la Pista Casino El Llano en noviembre de 1994.

Sin embargo, lo ya dicho sobre la disminución de integrantes en los equipos infantiles sumado al hecho que CAP varió su política de apoyo hacia las ramas deportivas y que los Torneos Nacionales desaparecieron de la agenda anual del hockey chileno conspiró en contra del constante crecimiento del hockey de la usina.

El último relumbrón se anotó en mayo de 1997, con la organización en el Gimnasio la Tortuga de Talcahuano del XV Sudamericano de Clubes, donde Huachipato fue el mejor equipo chileno ubicado al terminar en el sexto puesto, superando a León Prado y UMCE, los otros representativos locales.

Los Master, con sus campañas en la Liga de la categoría, han reverdecido los laureles del hockey huachipatense.

Nuevos aires. Un envión para refrescar a la rama se produjo con el reinicio de la práctica del hockey femenino en nuestro país, a mediados de los años 90. De hecho, Huachipato fue parte integrante de los cinco clubes que federaron sus ramas femeniles en 1998 junto a Usach, Universidad de Chile, colegio Deutschland y Universidad Católica lo que permitió el inicio de un campeonato formal de la categoría.

Eso permitió nutrir de nuevos valores a la institución acerera, destacando quien es hoy su máxima referente, Alexa Tapia. Referente de Las Marcianitas campeonas mundiales en 2006, ella continúa el legado familiar en la institución

Alexa Tapia, ícono del hockey femenino chileno y emblema del hockey de Huachipato.

ya que es la nieta de Tristán Tapia Rojas e hija de Tristán. El testimonio lo continuó Alexa con su sobrina Fernanda, también ya mundialista y actualmente en el hockey español. Y antes de la suspensión de la competencia por la pandemia, la hermana menor de Fernanda, Rafaela, debutó en la portería de Estudiantil San Miguel en la competencia de la Liga de Honor WSS.

Anteriormente, también se contó con el aporte del técnico argentino Hugo Rigazzi, quien continuó la senda que habían marcado Tristán Tapia, René Field, Luis Núñez y Mario Peralta.

Paralelamente, la cantera usinera ha tenido un segundo aire en los últimos lustros al nutrir también a la escena federada de nuevos exponentes que han reforzado a algunos clubes de la zona central. Como Benjamín Riffo Tapia, hoy figura en Universidad Católica y nieto de Tristán Tapia Farías; los hermanos Benjamín y Cristóbal Franz, junto a Martín Sotolicchio en Kellun de Concón; Denisse Hermosilla en Red Star; más Benjamín Tapia y Agustín Luna en Llano Subercaseaux. Además, todos ellos también participaron

El diseño de mediados de los años 70.

vistiendo la camiseta huachipatense en el torneo Campeones del Mañana-Mauricio Lermanda Tixi. También, en el Torneo Zona Sur que tradicionalmente organizaba la rama en agosto, en su cancha de la Ciudad Deportiva de Huachipato, con la presencia de equipos capitalinos.

Finalmente, los que han reverdecido los laureles de triunfos acereros han sido los Master. Animadores constantes de la competencia de la Liga de la categoría, los hockistas de Huachipato –todos formados en la tienda huachipatense- se han ceñido el título máximo en 2011, 2012 y 2014. Con eso, son hasta el momento el club que en más ocasiones ha logrado el título máximo en las once temporadas del estamento del hockey veterano.

Otro grupo, llamado Huachipato Santiago e integrado también por ex deportistas de la institución pero radicados en la capital, también se inscribió en la galería de triunfadores de esa cita en la temporada 2013.

Justos honores para una de las instituciones “grandes” del hockey-patín chileno.

Próxima entrega: martes 19 de mayo, Bernardo O’ Higgins.

Un comentario sobre «Almanaque del Hockey-Patín Chileno (17): Huachipato de Talcahuano»

  1. Excelente documento histórico del Hockey de Huachipato,en higueras,cita obligada de sábados por la tarde y domingos por las mañanas,era toda una familia pero de gran rivalidad entre los equipos.Grandes dirigentes ,buenos entrenadores y árbitros, eximios hockistas que llegaron a la selección nacional,que decir de los campeonatos nacionales en que recibíamos en nuestros hogares a los jugadores que venían de otras asociaciones a participar.En alguna época participé como juez de mesa controlando las planillas y cronometrando el tiempo.
    Hermosos tiempos.

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