
Casi desapercibido está pasando la noticia de que el hockey germano se bajó de las competencias mundialistas de octubre en Asunción del Paraguay, lo que se confirmó a través de un comunicado difundido desde los lares teutones.
“La junta de la Comisión de Deportes de hockey patines ha informado a las jugadoras nacionales y al personal de las Selecciones femeninas, masculinas y sub19 que no participaremos en los Juegos Mundiales de Patinaje 2026 en Asunción (Paraguay). Esto tiene razones de organización, pero sobre todo financieras. Un viaje a Sudamérica para tres equipos no es asequible actualmente. Los costos tendrían que ser pagados casi completamente por los jugadores y clubes. Los Juegos Mundiales de Skate 2024 en Italia también mostraron: sin la posibilidad de ascender a la Copa Mundial A, el incentivo deportivo para participar en la B-World Cup simplemente no está disponible”, señaló dicha comunicación.
No son antojadizas las razones esgrimidas. Por un lado, financieras; por el otro, deportivas. Sobre las primeras, hace rato que los fondos no están dando para trasladar a todo un contingente representativo de todas las disciplinas del patinaje hacia una sede determinada.
Esto, porque siempre habrá prioridad hacia los deportes en que habrá posibilidades ciertas de alcanzar un lugar destacado, lo que perjudica al resto. En el caso de los alemanes, se habrá considerado a lo mejor que es más motivante disputar la opción de medalla a través del patín carrera o del hockey en línea.
Con relación a lo deportivo, hace rato que el modelo de sólo ocho países por división (Serie A o Campeonato Mundial; Serie B o Campeonato Intercontinental; Serie C o Copa Challenger) divididos en dos grupos para después establecer Cuartos de Final, Semifinales y Final está perdiendo rating.
Cambios. En una de ésas la mejor opción sea retomar el formato que se utilizó hasta 1988, el del modelo de Liga -todos contra todos- que el que se utiliza hoy, el de Copa -Cuartos de Final, Semifinal y Final-. De esta manera, teniendo diez países habría nueve fechas -tres más que las programadas en los WSG- dejando para las últimas jornadas los enfrentamientos entre las potencias -Argentina, España, Portugal, Italia y Francia-.
Este modelo permitiría a los equipos de segundo orden mayor roce, al asegurar que cinco de sus nueve cotejos será ante los mejores quintetos del orbe. Por ende, habría alza de rendimiento en la disputa de los primeros lugares y evitar quedar en los tres últimos puestos que derivarían en su descenso a los Mundiales B. Y los tres primeros de ese certamen asegurarían su cupo específico -específico por país, no por continente como se estila hoy- para la siguiente cita mundialista.
El detalle de lo anterior estriba, en todo caso, que se parte de la base también del retorno a sedes de campeonato separadas del resto de las disciplinas. O sea, que cada deporte tenga su Campeonato Mundial en específico sin depender si la sede de los WSG cuenta con competencia del hockey sobre patines como sucederá este año con Paraguay donde no hay actividad de los patines y el stick. Y al separarse cada deporte, los fondos para financiar la presencia de una nación podrían ser más expeditos sin disputarlos en el mismo momento con las otras disciplinas.
Es una propuesta de reseteo total para lograr que la competencia del hockey sobre patines a nivel de Selecciones no continúe decayendo, considerando las categorías Masculina, Femenina y, sobre todo, Juveniles.
¿Atenderán esta posibilidad en World Skate?

