
La opinión es aplastante: en el Pabellón Arena de Asunción del Paraguay el marco es destacable, las tribunas se ven luminosas con los colores de la bandera paraguaya -pero se vería mucho mejor con público, qué duda cabe-. Pero lo que causa inquietud es la pista, donde desde este domingo se está jugando el XVIII Mundial Femenino de Hockey-Patín, es lo resbaladizo de su superficie.
La alarma creció el sábado, tras el reconocimiento del rectángulo por parte de las selecciones participantes. Hubo coincidencia que la zona de juego estaba resbaladiza, lo que ponía en evidente peligro la integridad de las jugadoras. Es que no hay opción para que las ruedas logren un buen agarre y, para peor, patinar se ha vuelto dificultoso.
Es más, en los primeros partidos mundialistas jugados este domingo se apreció algunas situaciones que confirmaron estas opiniones. Por ejemplo, en el lance de India vs. Portugal algunas jugadoras asiáticas no podían sostenerse firmes en sus patines. Y en el cotejo de España vs. Francia, en dos ocasiones, durante el primer tiempo, la gala Hanae Herrault pasó de largo sin poder frenar y pasó a llevar a la arquera Anna Ferrer.
Tanta inquietud hubo por el tema que, de acuerdo a trascendidos, las selecciones femeninas se reunieron manifestando sus intenciones de no jugar hasta que se arreglara el rectángulo. Sin embargo, World Skate ordenó seguir con la planificación original de lo contrario habría sanciones hacia las Federaciones que no quisieran entrar a la cancha.
Cuento corto, el descontento pasa porque a alguien se le ocurrió echar sobre la superficie cera o laca, dejándola muy resbaladiza. ¿Es que no hubo algún especialista asesorando a la organización para el mantenimiento de una pista de hockey sobre patines?
Es de esperar que con el correr de los partidos, la cancha se vaya afirmando con el constante patinaje en el que estará enmarcado y evitar así riesgos como lesiones de cuidado en alguna de las deportistas.
En todo caso, al cierre de esta crónica conviene señalar que aún no se ha identificado al ocurrente que se le ocurrió echarle cera y/o laca a la pista del Pabellón Arena de Asunción.

