Fue el duelo de mayor dramatismo en lo que va de campeonato, ya que galas y lusitanas definían quienes clasificaban en el segundo puesto de la Zona B. Por eso, ambos quintetos olvidaron las férreas defensas para abrir el campo y marcar las diferencias.
Fue ida y vuelta, con protagonismo de ambos porteros que mantenían intactas las aspiraciones de sus equipos. Sin embargo, era mucho más Portugal gracias a su patinaje y desplazamientos con trazos largos en sus pases.
Francia, cuando se vio abajo en el marcador y llevó a pensar, tras su empate parcial en los tramos finales, a una potencial definición de tiros libres. Sin embargo, el cuadro ibérico recuperó su efectividad… con un toque de lujo gracias a su tercer tanto, obra de Marlene Sousa que dominó en el aire para enviar la bocha hacia las mallas. Una pequeña obra de arte.
El resultado final permitió a las portuguesas clasificar en el segundo escaño del Grupo B, mientras que Les Bleus avanzaron como uno de los dos terceros.