Cuando el Hockey Chileno Ganó el Oro en los Juegos Odesur

En días en que la atención del deporte continental está enfocada en Asunción del Paraguay, donde se están realizando los XII Juegos Sudamericanos, la memoria nos recuerda que alguna vez el hockey-patín formó parte de esta cita del cono sur. Específicamente, fue en la segunda edición de los Juegos, cuando se llamaban Juegos Cruz del Sur, que se realizó en la ciudad argentina de Rosarip. Y en aquella única ocasión en que la disciplina de los sticks formó parte, la medalla de oro se la llevó Chile escoltado por Argentina y Brasil.

La historia. Tras el cuarto puesto en el Mundial de Barcelos, en mayo de 1982, un mes después en el patinódromo del Parque O’ Higgins se iniciaron los trabajos con miras a la participación en los Juegos Cruz del Sur.

Ese regreso a los entrenamientos conllevó novedades. Por de pronto, retornaba a la cabina técnica Mario Spadaro -supliendo a Juan Rojas- convocando a, prácticamente, el mismo plantel que había triunfado a Europa.  Las caras nuevas eran Rodrigo Muñoz, Marcos Ledoux y Christian Espinoza. Ya no estaban Rubén Leni y Francisco Miranda; tampoco Eduardo Tapia, quien había emigrado a México.

Arturo Salvatierra capitaneó a la Roja en su medalla de oro en Rosario 1982, la única vez que el hockey estivo en los Juegos Sudamericanos.

Con esa nómina, el técnico desarrolló una planificación que contempló presentaciones en Concepción, Talcahuano y en el nortino campamento minero de El Salvador, donde el hockey comenzaba a difundirse entre los hijos de los ingenieros y mineros que laboraban ahí gracias al entusiasmo del profesor del Liceo Diego de Almeyda, Víctor Pávez, quien había jugado hockey por la UTE.

Aquellos partidos ante cuadros locales sirvieron, de paso, para difundir la actividad aprovechando el espacio mediático conseguido gracias a los desempeños internacionales del seleccionado.

Por eso, había certeza de que la Roja sobre patines podía aportar con una presea a la delegación nacional en Rosario. Certeza que se fue fortaleciendo tras el debut ante los colombianos, el lunes 29 de noviembre con un triunfo 8-1 que respondió a la lógica. La reafirmación fue al día siguiente ante los brasileños, superando un trámite “de acciones violentas” para que los cinco goles de Eduardo Cleveland y el par de Osvaldo Rodríguez construyeran un aplastante 8-2.

Lo mejor llegó en la última jornada, el miércoles 1 de diciembre. Extendiendo lo hecho en los dos últimos años, el equipo chileno dio el batatazo ante los locales con una goleada 6-1 que “hizo enmudecer al estadio. Los únicos gritos que se escucharon fueron los de los deportistas chilenos de otras disciplinas, quienes festejaron la victoria de los hockistas como cosa propia”. El conjunto albiceleste lo integraban los arqueros Carlos Peña y Oscar Hidalgo más Carlos Moretta, Gustavo Malevar, Osvaldo Pinto, Claudio Fernández, Alberto Lombino, Carlos Alonso, Enrique Salinas y Sergio Estrada.

Aquella medalla de oro lograda por el hockey-patín fue una de las 37 que alcanzó el representativo nacional para culminar en el segundo lugar del medallero.

El equipo chileno tenía como base al club Manuel de Salas que aportó con el arquero José Antonio Espinoza más Arturo Salvatierra, Eduardo Cleveland, Osvaldo Rodríguez, Rodrigo Muñoz y Marcos Ledoux; agregando al portero Gianni Carniglia, de Universidad de Chile; y a Oscar Ahumada, de Usach.

Los hermanos Karin y Eugenio Silva lograron la medalla de bronce en el patinaje artístico.

Las otras disciplinas. La cita en Rosario también acogió las competencias de patinaje artístico y patín carrera, con amplio dominio de los representativos trasandinos que se llevaron todas las medallas de oro en disputa.

En el patinaje hubo competencia en Figuras damas y varones, Pareja Libre y Pareja Mixta. En esta última prueba el equipo nacional alcanzó su única medalla gracias al bronce anotado por los hermanos Karin y Eugenio Silva.

En las carreras, mientras tanto, se disputaron los 300 metros Contrarreloj, 500 metros Contrarreloj, 3 mil Pelotón, 5 mil Pelotón, 5 mil Clasificación, 10 mil Pelotón, 20 mil Pelotón y Relevos. Entre tanto dominio local, un bisoño corredor llamado Francisco Fuentes logró para Chile el segundo puesto en los 5 mil metros Eliminación y también la presea plateada en Relevos, conformando dupla con Marcelo López.

En consecuencia, las disciplinas del patinaje sumaron en Rosario una medalla de oro, una de plaza y dos de bronce.

Nunca más. En las ediciones siguientes de los Juegos Sudamericanos el hockey-patín nunca más apareció en su lista de deportes. Hubo intentos en las ediciones realizadas en Santiago en 1986 y 2014, sin embargo el argumento utilizado para la no consideración de los patines y la chueca fue el no contar con el número mínimo de países, cinco en total.

Eso denotó una falencia que se extiende hasta hoy: la falta de políticas para la difusión y masificación del hockey sobre patines en más países de la región y, por añadidura, en el resto de los continentes. Eso ha derivado en la no consideración de nuestro deporte en citas magnas como los Juegos Olímpicos –sólo fue deporte demostración en Barcelona 1992- y en el descarte de los Juegos Panamericanos –sólo entró en el menú de los Juegos en las ediciones de 1979, 1987, 1991 y 1995-.

¿Qué se debe hacer, entonces? Fomentar políticas acordes, mostrar voluntad dirigencial desde la cabeza de las organizaciones. Se ha planteado tantas veces desde esta tribuna que, apelando a una expresión chilena, “no se oye, padre!”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *