PATINES Y CHUECAS

Memoria y actualidad del hockey-patín nacional e internacional

Almanaque del Hockey-Patín Chileno (II): U. de Chile

Fecha de formación de la rama: 5 de septiembre de 1942

Apodos: Los Azules, Chuncho, laicos

Palmarés: En varones campeón Interregional 1982, campeón metropolitano 1991 y 2002, campeón Clausura 2008, Clausura 2009 y campeón Copa de Oro 2011. En damas, campeón en Apertura y Clausura 2004, Apertura y Clausura 2005, Apertura y Clausura 2006, Apertura y Clausura 2007 más Apertura y Clausura 2011.

Temporadas en competencias federadas: 68, desde 1943. Faltó en 1950, cuando se declaró en receso; y en 1960-1962, por abocarse a su competencia interna.

Participaciones internacionales: En Sudamericano de Clubes, nueve participaciones en varones (1984, 1986, 1993, 2000, 2004, 2008, 2009, 2010 y 2012)

Referentes históricos: Abraham Grimberg, Ruffo Sánchez, Eugenio Silva, Alejandro Echeverría, Augusto Quiroga, Humberto Fuenzalida, Emilio Marín, Sergio Pavez, Fernando Núñez, Luis Balmaceda, Gianni Carniglia, José Miguel Fernández, Mauricio Sabotier, Carlos Albornoz, Eduardo Vergara, José Salas, Luis Alfaro, José Antonio Espinoza, Christian Espinoza, Jorge Wodoycovich, Oscar Ahumada Arredondo, Roberto Vargas Álvarez, Roberto Vargas Bolland, Mauricio Dinningham, Rodrigo Muñoz, Jesús Ayarza, Jaime González, Fernando Izurieta, Álvaro Carbonell, Sandro Botto, Rodrigo Vera, Benito Díaz, Raúl Candia, Ricardo Schmidt, Rodrigo Quintanilla, Ramón Méndez, Jorge Salgado, Diego Jiménez, Mathias Escudero, Cristián Fernández, Camilo Illanes y Ricardo Cáceres. En damas, Karin Reinhardt, Pamela Espinoza, Mariela Muñoz, Nicole Ibacache, Bárbara Palma, Fernanda Urrea, Roberta Urrea, Alexa Tapia, Katherine Quezada, Constanza Reyes, Macarena Ramos y Catalina Flores.

Los comienzos. El ingreso del club Universidad de Chile al hockey-patín se produjo en los días de la década de los 40 en que el novedoso deporte era el panorama de muchos santiaguinos, que acudían a presenciar los partidos que se disputaban, las mañanas de los domingo, en lo que era la Plaza de la Libertad ubicada frente al Palacio de La Moneda con vista hacia la Alameda.

El ingreso de las universidades a la competencia de la Asociación Santiago le dio un espaldarazo a la incipiente actividad hockística nacional.

Específicamente, fue por los empeños del estudiante Sergio Grez, quien el 5 de septiembre de 1942 recibió el apoyo formal de la rectoría. Apoyo que se difundió dos días después a través del Diario Ilustrado, que publicó el siguiente párrafo: “El directorio del Deportivo Universidad de Chile, tomando en consideración el creciente desarrollo que ha adquirido en nuestra capital el deporte de la época, ha fundado la rama de hockey en patines a petición expresa de numerosos universitarios que desean practicar este novedoso y emotivo deporte”.

Dicho respaldo se fortaleció gracias al Decreto 230, que establecía que todo alumno universitario que fuera deportista no podía jugar por otro equipo que no fuera el de su Casa de Estudios. Esa legislatura provocó, en su momento, asomos de recelo de clubes que sentían que se les pasaba a llevar con este reglamento al posibilitar la emigración de sus figuras, lo que ya se había sucedido en otras disciplinas como el fútbol y el básquetbol. Fue así que la U comenzó a formar su primer plantel, con deportistas que habían hecho sus primeras armas en clubes como Green Cross o Dávila Baeza pero que, al ingresar a la Educación Superior, pasaban a vestir la camiseta azul con cuello blanco.

Modelo del debut de Universidad de Chile en el hockey de 1943.

Además, los azules no llegaban solos a la competencia porque, gracias al mencionado Decreto 230, también se formó el equipo de Universidad Católica. El ingreso de ambas casas universitarias le subió el estatus a la bisoña competencia hockística fortaleciendo su crecimiento. Sin embargo, en la cancha propiamente tal ambos representativos no alcanzaron a amagar el dominio que tenían en el campeonato los linajudos Badminton y Estudiantil.

Aún así, el entusiasmo de los universitarios no tuvo mella. Incluso, muy pronto tuvieron que armar un equipo filial para que compitiera en la Segunda División, bajo el nombre de Chunchito.

Al margen de que los resultados no le favorecían, los alumnos de Universidad de Chile fueron partícipes de las giras de difusión que varios clubes de la capital realizaron en provincias para expandir la práctica del hockey. De esta manera, la U viajó en esos días de la década de los 40 hasta la zona de Concepción y Talcahuano, para protagonizar algunos partidos junto al Enfield de Independencia.

Sin embargo, tanto entusiasmo no alcanzaba para la sobrevivencia del club por lo que en 1950 el equipo entra en receso indefinido por decisión de sus dirigentes. Mas, dicha para no se extiende demasiado porque los oficios de los directivos Jorge Mac Ginty y Jorge Carnio permitieron el retorno a la escena competitiva menos de un año después con un equipo liderado por Abraham Grimberg, ex Victoria de Peñaflor; y Ruffo Sánchez, ex Unión Española.

Paralelamente, ya se proyectaba que en 1952 se podría contar con la cancha propia al contar con el apoyo de la dirección de la Escuela de Economía y Comercio, para levantar el feudo en ese establecimiento. Mientras se realizaban todos los cálculos para dicha construcción, desde Bolivia llegaban informaciones que un ex hockista azul, Emilio Márquez Larenas, estaba introduciendo la actividad en La Paz formando en el club llamado Italian Hockey.

El plantel de Universidad de Chile en 1957. Arriba, de izq a der: Alejandro Echeverría, Humberto Fuenzalida, Hugo López, Fernando Vargas y Eugenio Silva. Abajo: Jorge Carnio (DT), Roberto González, Jorge Lawrence, Carlos Le Fort, Rudiberto Jara, Jorge Gajardo y Emilio Márquez.

Asociación y campeonato propio. El fortalecimiento institucional se formalizó el 28 de junio de 1957 cuando la Federación de Hockey reconoce a la Asociación Universidad de Chile. Protocolo que, de paso, reconoce la interesante competencia interna hockística que hay en la Casa de Bello con equipos representantes de las diversas facultades cuyos partidos se disputaban en el complejo Recoleta y en la Quinta Normal.

Modelo de camiseta utilizada por la U en 1957.

Competencia que destacó la prensa especializada, al señalar que dicho certamen “ha logrado interesar no sólo a los miembros o simpatizantes del club, sino que a la afición metropolitana (…) La labor de los últimos meses ha superado el trabajo realizado en los quince años de existencia que tiene la rama; no es que dicha labor haya sido negativa, pero sí bastante improductiva”. Además, y como motivación para los participantes, se anunciaba que “el equipo campeón recibirá como premio un juego de chuecas; el vicecampeón, un juego de rodilleras; el tercero, un juego de medias; y el cuarto, un juego de ruedas” mientras que “los mejores jugadores serán seleccionados para formar los equipos de la división juvenil, reservas y honor del club”.

Primer campeón del certamen fue Ingeniería, que en la última fecha venció a Secundarios –que hasta antes del pitazo inicial era el puntero- por un contundente 10-3. El resto de la clasificación quedó con Pedagógico Técnico en el tercer puesto, más Agronomía, Estudiantil, Chunchito, Dental, Construcciones Civiles y Veterinaria completando la tabla.

No dejaba de ser el contar con nueve equipos para dar forma a ese campeonato, considerando que en el ídem de la Asociación Santiago –el más importante de la escena chilena- contaba con diez clubes.

El crecimiento superlativo de la competencia estudiantil superior se fortaleció al año siguiente, cuando entre el 7 y 9 de noviembre se disputa en la cancha de Audax Italiano –ahí en Tocornal 446- la primera versión del Campeonato Nacional de Hockey Universitario, organizado justamente por la Asociación Universidad de Chile. Fue el representativo azul el que se ciñó la corona, tras imponerse a Universidad Católica, Universidad de Concepción y Universidad Técnica del Estado.

Universidad de Chile, campeón Interregional 1982. Arriba, de izq a der: Marcos Ledoux, Eduardo Díaz, Jorge Widoycovich, Alejandro Román y Cristián Espinoza. Abajo: José Antonio Espinoza, Francisco Bustos y Gianni Carniglia.

Avales que llevaron a los directivos de la Asociación Santiago tentar a la U el regresar al torneo capitalino, pero los afanes de los universitarios por fortalecer sus bases dejó sólo en buenas intenciones los deseos del conglomerado santiaguino.

Modelo 1982 en el título del Interregional.

No en vano, en 1960 la competencia exclusivamente universitaria se unificó con representativos de las tres Casa de Estudios que había en la capital por esos días: por la UTE jugaba Instituto Pedagógico Técnico; por Universidad Católica hacían lo propio Ceatoleí, Cruz Azul y Universitarios; y por la U iban Chunchitos-Lex, Ingeniería, Geología, Construcción Civil y Agronomía. Los escenarios de los partidos eran las canchas ubicadas en los estadios Recoleta y Vitacura.

El crecimiento de dicho certamen se reafirmó cuando se abrió a clubes que no eran exclusivamente representativos de aulas. De esta manera, para 1963 se integraron Stadio Italiano –con lo que, de paso, se extiende la influencia del hockey hacia el sector oriente, saliendo de su seno popular-, Red Star de Villa Macul, Estrella de Sevilla y Mecanizados -quinteto formado por soldados y suboficiales del Ejército que habían utilizado los patines y chuecas en sus tiempos de civil-. Específicamente, la competencia de la Asociación azul, aparte de la Serie de Honor –cuyo título lo comparten Dental y Cruz Azul-, incluye un cuadrangular de infantiles con Universidad, Estrella de Sevilla, Sevillano y Red Star.

Retorno a la gran liga. Paralelamente, el primer equipo de la U retornó junto a Universidad Católica a la competencia de la Asociación Santiago. Situación que fue celebrada por la prensa especializada, porque se esperaba que con el aporte universitario se elevara el nivel de la competencia. Sin embargo, el rendimiento de ambas universidades no cumplió con las expectativas ya que por sobre los dos representativos se imponían Audax Italiano, Thomas Bata, UTE, León Prado, Ciclón de Viña del Mar y Ferrobádminton.

Sin embargo, para la Copa Chile 1966 y compitiendo como Asociación, Universidad de Chile cuenta con algunos refuerzos de lujo, como Alfonso Finalteri, Roberto Vargas, los hermanos Dagoberto y Rodolfo Silva más Omar O’ Ryan.

Universidad de Chile 1986, momentos en que asistió a dos Sudamericanos de Clubes. Arriba, de izq a der: Marcos Ledoux, Oscar Ahumada, Alejandro Román, Rodrigo Muñoz y Arturo Moreno. Abajo: Roberto Vargas, Gianni Carniglia, Alberto Núñez y Jesús Ayarza.

Paralelamente, se iniciaba la disputa de la primera versión del Campeonato Oficial Universitario-Las Condes, que aglutinó a doce clubes –en las llamadas series de Revelaciones y Adultos- pertenecientes a las asociaciones Las Condes (Estadio Español, Stadio Italiano, Roma, Las Condes y Maristas), Universidad Católica (Ceatoleí y Cruzados) y Universidad de Chile (Chunchito, Estrella de Sevilla, Estudiantil, Red Star y Secundarios). La premisa era “mantener en constante actividad a los equipos de hockey”.

Modelo 1984 marca Adidas.

Fue ésta una de la semillas de lo que se sembró dos años después para dar forma al Torneo Metropolitano, en el cual se unificaron todos los campeonatos de Asociaciones en uno solo para posibilitar el crecimiento de la actividad. En lo concreto, Universidad de Chile –a través de su delegado, Humberto Klein- fue uno de los clubes que auspició este proyecto, liderado por un ex jugador de sus filas, Eugenio Silva.

Renacimiento. El nuevo formato de torneo, que incluye también de manera formal los campeonatos de Juveniles e Infantiles, se inicia el sábado 4 de mayo de 1968.  Sin embargo, el dominio continúa siendo de los de siempre, vale decir León Prado, Thomas Bata, Audax Italiano y, en las series menores, el recién fundado Banco de Chile.

En esa coyuntura, a fines de 1977 se comunica oficialmente que la Asociación Universidad de Chile se desafiliaba de la Federación, debido a una reestructuración interna de la rama. De esta manera, el equipo azul pasó a integrar la Asociación Santiago. Bajo el nuevo escenario, se resaltaba el hecho de que al U trabajaba con una veintena de jugadores cuyo promedio de edad no era más de 20 años, todos dirigidos por Enrique Nicolás, el ex DT de Thomas Bata y de la Selección Chilena que regresaba a la escena nacional tras sus experiencias en el hockey argentino y uruguayo.

Para fortalecer ese proceso, se proyecta también la creación de una Escuela de Hockey en el Liceo Manuel de Salas y resucitar la otrora competencia interfacultades. En lo inmediato, con la contratación del técnico Francisco Sabotier se pretendía conformar un plantel para ascender a la Serie de Honor.

Los resultados comienzan a darse en 1979. Por un lado, con el título en la categoría Juvenil gracias al plantel dirigido por Roberto Vargas Bolland e integrado por

Gianni Carniglia, José Miguel Fernández, Mauricio Sabotier, Carlos Albornoz, José Luis Sánchez, Alejandro Román y Fernando Under.

Modelo 1986 marca Adidas, con la publicidad de Phillips.

Por el otro, con el ansiado ascenso a Honor gracias al título en Segunda División. Los nombres que construyeron ese derrotero fueron Víctor Navarrete, Ricardo Peña, Leonardo Sandoval, Eduardo Vergara, José Salas, Luis Alfaro, Alejandro Zamorano, Patricio Cerda y Jaime Morales.

En su retorno a la máxima serie en 1980 el representativo estudiantil fue uno de los acérrimos rivales de Pepsi-Ciclón de Viña del Mar, el gran candidato gracias a su Equipo de las Estrellas integrado, entre otros, por Osvaldo Rodríguez, Eduardo Tapia, René Muñoz, Rodrigo Bendeck y Luis Coloma, todos seleccionados nacionales. Aún así, el elenco universitario luce en cancha liderado por Carlos Albornoz y José Salas, más un bisoño portero llamado José Antonio Espinoza. Eb tanto, su conjunto juvenil se lleva otra vez el trofeo capitalino.

Todo esto se consiguió gracias a la planificación realizada por el estratego Roberto Vargas gracias a su carácter metódico y detallista. Que alcanza su cénit en 1982 con el tricampeonato en juveniles y el título en Honor con un representativo integrado por Marcos Ledoux, Eduardo Díaz, José Antonio Espinoza, Gianni Carniglia, Jorge Widoycovich, Francisco Bustos, Cristián Espinoza y Alejandro Román.

Fue el inicio de un período donde la U –coronado todo con participaciones en Sudamericanos de Clubes- se erigió como uno de los grandes de nuestra escena, a la par de Thomas Bata y Manuel de Salas. Período en que surgieron nuevos referentes que heredaron el legado, como Oscar Ahumada Arredondo y Roberto Vargas Álvarez. También se cuenta con el aporte de los seleccionados Mauricio Dinningham y Rodrigo Muñoz.

El equipo de Universidad de Chile versión 2019 liderado por Ricardo Cáceres. Lograron acceder hasta Semifinales en el Clausura de la Liga WSS.

Nuevas generaciones. La segunda mitad de la década de los 80 fue un escenario donde, sobre todo, Universidad de Chile se vio beneficiado por talentos surgidos en la cantera leonpradina para engrosar sus planteles, gracias a que la mayoría ingresaba a estudiar a la Casa de Bello. De esta manera, -y tal como antes lo habían hecho Miguel Pepe, Carlos Gerkhue y Marcos Ledoux- desde Gran Avenida 3696 pasaban a vestir la camiseta azul ilustres como Jaime González, Juan Antonio Aguiló, Fernando Izurieta, Marcos Vivas, Arturo Moreno, Álvaro Carbonell, Sandro Botto, Juan Pablo Vargas, José Antonio Oñate, Julio Luque que se erigen como némesis hockístico de Thomas Bata, el gran dominador del hockey nacional en esa época. Posteriormente, se unieron otros ex sanmiguelinos como Rodrigo Vera, Benito Díaz, Raúl Candia y Ricardo Schmidt para vestir la enseña del Chuncho, uniéndose a algunos seleccionados como Rodrigo Quintanilla y Ramón Méndez para conformar el Primer Equipo.

Modelo de la temporada 2013.

Las buenas presentaciones en cancha –que se refleja en el cuarto puesto obtenido en el Sudamericano de Clubes disputado en Buenos Aires, con José Antonio Oñate como gran figura de los chilenos- se traspasan a lo institucional, cuando el

sábado 26 de abril de 1993, Universidad de Chile inauguró su nuevo feudo. Porque desde el tradicional rectángulo de Recoleta se trasladó hasta el embaldosado ubicado en calle Premio Nobel 1601, esquina Los Presidentes. Reducto que se mantuvo como tal por casi dos décadas, antes de pasar a Ñuñoa y, desde hace tres temporadas en Peñalolén gracias a los esfuerzos desplegados por un grupo de apoderados para evitar la desaparición del club.

Esfuerzos que aspiran a mantener lo hecho, sobre todo, en el presente siglo donde la U fue animador en las primeras temporadas de la naciente Liga de Honor ganando el Clausura 2008, tras caer en la final del Apertura ante las Águilas del Saint Mary Joseph. Que se reafirmó tres años después con el título obtenido con un grupo liderado por Mathias Escudero, Cristián Fernández, Camilo Illanes y Diego Jiménez.

Lo anterior se reverdeció hace poco, con el acceso a Semifinales en el Clausura del año pasado, donde sólo fue desbancado por el posterior campeón, Thomas Bata.

El plantel femenino de Universidad de Chile multicampeón 2011. Abajo, al centro, una de las actuales referentes de Las Marcianitas, Maca Ramos.

Potencia femenina. Mientras el equipo masculino jugaba por mantener su sitial en la escena nacional, en 1995 se asomaba poco a poco un equipo femenino. Porque los ímpetus de un grupo de especialistas de patinaje artístico por jugar con la camiseta de Universidad Católica habían contagiado a algunas de sus conocidas las que unidas a otras que eran parientes de hockistas se ubicaron bajo el alero de Universidad de Chile. Gracias a las gestiones de Hugo González, técnico de hockey que tenía a su cargo la gestión deportiva en la Casa de Bello, se logró que las novatas jugadoras pudieran entrenar en la cancha de Permio Nóbel bajo la dirección de Rodrigo Quintanilla.

Modelo de la exitosa temporada de 2011.

Tras años de proceso y la llegada de talentos como las hermanas Fernanda y Roberta Urrea, se conformó un conjunto que dominó la competencia de la categoría entre 2004 y 2007 ganando ocho títulos. No en vano, cinco de sus jugadoras –Constanza Reyes, Alexa Tapia, Fernanda Urrea, Roberta Urrea y Karin Reinhardt- integraron el plantel campeón mundial de Las Marcianitas en 2006.

Que tuvo un nuevo gran capítulo en 2011 donde –a la par del equipo masculino- el quinteto femenil se llevó el Apertura y el Clausura de aquella temporada.

Al finalizar resaltar que en su derrotero con el equipo femenino, Universidad de Chile puede vanagloriarse de haber contado, en la última década, con dos de las actuales referentes de Las Marcianitas que ya han obtenido dos terceros lugares en los Mundiales: Macarena Ramos y Catalina Flores.

Próxima entrega: viernes 27 de marzo, Rhinos PAC.

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